| Gilito un enamorado de Wallerstein. |
Martes 27 de septiembre de 2011
En estos precisos momentos, en Libia, el falso gobierno reconocido por la ONU junto a sus amos de la OTAN, bombardea para matar a cientos de civiles en Sirte, Bani Walid y Sabha. Han bombardeado escuelas y hospitales. Han asesinado familias enteras. Esta infamia fue autorizada por la ONU desde el comienzo y ha sido justificada por la flor y nata de los intelectuales progresistas internacionales. Ya es tiempo de identificar y condenar a estos cómplices de los crímenes contra la humanidad cometidos en Libia por las élites occidentales y sus gobiernos títeres.
LA GUERRA COLONIAL CONTRA LIBIA ha definido más agudamente que nunca las estructuras del conocimiento, de las actitudes y del comportamiento que caracterizan la producción intelectual progresista y radical en Europa y Norte América. La guerra ha provocado una crisis en esa producción. Ahora, no podría ser más claro que la función de clase de gerentes intelectuales como Gilberto Achcar, Immanuel Wallerstein, Ignacio Ramonet e individuos similares es la de neutralizar la protesta efectiva contra el capitalismo y el imperialismo.
El poeta proto-fascista irlandés W.B.Yeats escribió una vez, “¿Acaso aquel drama mío empujó / a ciertos hombres que mataron los ingleses?”, gerentes intelectuales como Achcar, Ramonet, Wallerstein, Samir Amin, Atilio Boron, Ramzy Baroud y Santiago Alba Rico podrían preguntarse, ”¿Acaso nuestro trabajo hizo posible el salvaje genocidio de la OTAN en Libia?” La respuesta es, por supuesto, “Claro que sí.” Además, parece que esa gente piensa que todo está como debe ser.
En teoría aseveran que abogan por cambios sociales radicales o revolucionarios. Pero donde hay procesos que sí han logrado un cambio social genuino en el mundo real, como en la Jamahiriya libia, los atacan o, como en Venezuela, buscan como moldearlos de acuerdo con sus propios criterios narcisistas. Si uno revisa las expresiones de disidencia privilegiada bajo el capitalismo de consumo corporativo, descubre que todas esas son variedades del anarquismo.
Claro que lo son. El anticomunismo anarquista es el niño malcriado que toleran y amamantan las élites capitalistas. Molesta a veces, pero es una molestia útil y fácil de integrar a la familia del laissez faire. El capitalismo se acomoda bien a lemas fáciles como “Otro mundo es posible”. Podemos ver lo que esa gente tiene en mente cuando miramos a Libia. Los intelectuales que apoyaron a los asesinos renegados racistas de la OTAN y su golpe-insurreción por contrato son un buen ejemplo de cómo funciona el proceso de cooptación y acomodación hoy en día.
SE ASIMILAN A LOS RITOS Y PROCESOS de la vida pública en las plutocracias de Norte América y Europa. Se mueven entre la vida académica, la actividad no-gubernamental y la participación en los masivos medios corporativos de la guerra psicológica y sus contrapartes, los guardabarreras alternativos de la disidencia permisible. La Guerra colonial contra Libia ha resaltado esta realidad de la manera más categórica. Uno solo tiene que mirar atrás a la producción de esos gerentes intelectuales de prestigio allá por los días de la Resolución 1973 del 19 de marzo en la ONU.
Aquí tenemos a Immanuel Wallerstein (http://www.iwallerstein.com/libya-world-left/):
“El segundo punto ignorado por el análisis de Hugo Chávez es que no va a haber ninguna intervención militar significativa del mundo occidental en Libia. Las declaraciones públicas son vacías, huecas, diseñadas para impresionar la opinión local doméstica. No va a haber una resolución del Consejo de Seguridad porque Rusia y China no van a cooperar. No va a haber una resolución de la OTAN porque Alemania y otros no van a cooperar. Aun la posición militante de Sarkozy contra Qaddafi encuentra resistencia en Francia.”
Aquí tenemos a Ignacio Ramonet (http://www.monde-diplomatique.es/?url=editorial/000085641287216818681110):
“En semejantes circunstancias, cualquier otro dirigente razonable hubiese entendido que la hora de negociar y de abandonar el poder había llegado (9). No así el coronel Gadafi. A riesgo de sumir a su país en una guerra civil, el "Guía", en el poder desde hace 42 años, explicó que los manifestantes eran "jóvenes a los que Al Qaeda había drogado echándoles píldoras alucinógenas en el Nescafé". Y ordenó a las Fuerzas Armadas reprimir las protestas a cañonazos y con fuerza extrema. El canal Al Jazeera mostró los aviones militares ametrallando a los manifestantes civiles.”
Sigue:
http://tortillaconsal.com/tortilla/node/9662
1 comentarios:
La página web "Tortilla con sal" ha sido una de las grandes apotaciones de la compañera Leonor Massenet. No hay que añadir nada más. En el artículo ya está todo dicho.
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